En este espacio podrás encontrar reflexiones, acontecimientos o artículos sobre nuestro pasado y presente, por que un pueblo sin pasado y sin memoria, es un pueblo sin identidad.
Sólo por medio del estudio y del conocimiento lograremos conocernos a nosotros mismos.
El 3 de octubre de 1990, la República
Democrática Alemana se disolvía para pasar a formar parte de la República
Federal Alemana, por lo que el país volvía a ser una nación unida.La bandera tricolor de la República Federal
de Alemania (RFA)
empezó a ondear frente al Reichstag. La reunificación hizo posible que Alemania
participase en operaciones de la ONU para la imposición de la paz y volviese a
instaurar el sufragio universal o la estructura parlamentaria. Se estableció
que la retirada de las tropas soviéticas de Alemania Oriental se realizaría de
forma gradual y la OTAN garantizó que no iba a situar fuerzas al este de la
Alemania unificada.
Sin embargo, el camino ha
sido largo. Casi un año hacía ya de lacaída delmurodeBerlínel 9 de noviembre de 1989. Un momento
histórico que, más allá de lo que significó mundialmente, ya empezó a unir a
los alemanes. Nada más caer la valla, el canciller Kohl se apresuró a anunciarelecciones libres y democráticas. Cuatro
meses después, el 18 de marzo de 1990, el triunfo de los conservadoresen la RDA no haría más que
acelerar el anhelado proceso de reunificación.
En septiembre de 1990 lafirma deltratado
“2+4″, con el que laURSS,Estados Unidos,FranciayGran Bretañarenunciaban
a sus derechos de ocupación, adquiridos tras la Segunda Guerra Mundial,
devolvía a Alemania su plenasoberanía. Con
la rúbrica, el proceso de unificación alemana entraba en su recta final. El 3
de octubre era el día fijado para que Alemania volviera a ser una.
Sin embargo el coste de la reunificación ha sido una carga pesada para la economía alemana y ha contribuido al retardo del crecimiento económico en años recientes. Los costes de la reunificación han sido estimados en 1,5 billones de euros, lo cual es mayor que la deuda nacional del estado. La primera causa fue la debilidad de la economía de Alemania Oriental y las tasas modificadas de conversión del marco alemán oriental y el marco alemán occidental que provocarían una carencia de competitividad de las industrias orientales.
Eric Hobsbawm ha fallecido a primera hora de la
mañana de hoy,1 de octubre, en el hospital Royal Free de Londres, donde se
encontraba ingresado aquejado de una neumonía.
Nacido en el seno de una familia
judía en Alejandría en 1917, creció entre las ciudades de Viena y Berlín, hasta
que en 1933, se trasladó a Londres. Estudió en la Escuela de Gramática de
Marylebone y en Cambridge, en la Kings College. Obtuvo una plaza de profesor de Historia en el año 1947
en la Universidad de Birkbeck, de la que acabó siendo rector. Posteriormente en
1978 ingresó en la British Academy, hasta que se retiró en 1982, aunque
continuó como profesor visitante en The
New School for Social Research en Manhattan hasta 1997.
Ideológicamente fue marxista durante
toda su vida y considerado uno de los pensadores más influyentes de Europa, su
trabajo ha servido de inspiración a multitud de historiadores y políticos.
Hobsbawm
entró en el Partido Comunista Británico en 1936, donde permaneció hasta su
disolución en 1991. Se mantuvo firme aun durante la crisis de 1956, cuando se
revelaron los crímenes de Stalin y se aplastó la revuelta en Hungría. Fue muy
crítico con el Partido Laborista británico, al que acusó de no saber adaptarse
a los nuevos tiempos.
Como historiador marxista se ha centrado en el análisis de
la "revolución dual" (la Revolución Francesa y la Revolución
industrial Británica). En ellas ve la fuerza impulsora de la tendencia predominante
hacia el capitalismo liberal de hoy en día. Además presenta otros temas
recurrentes en sus numerosos estudios: los bandidos sociales, el desarrollo de
las tradiciones o el estado-nación. Entre sus obras más importantes podemos
citar las siguientes: La era de la revolución, 1789 - 1848;La era del capitalismo;La era del imperio, 1875 - 1914eHistoria del siglo XX, obra considerada por una gran parte de los
historiadores de obligada lectura.
Sin
duda, Hobsbawm ha sido uno de los historiadores más influyentes del siglo XX, a
la vez que una figura clave de la historiografía contemporánea.
En
el día de hoy se cumple el 65 aniversario de la independencia de India y su
posterior partición que separó a las comunidades hindú y musulmana. Desde ese
momento no han cesado los momentos de lucha y tensiones entre ambas comunidades
en lo que continúa siendo uno de los numerosos problemas derivados de la
descolonización.
Comencemos por el principio: la India fue la
principal colonia inglesa en el siglo XIX.Tras la 1ª Guerra Mundial, aparecieron fuertes
movimientos nacionalistas, muchos de ellos dirigidos por el Partido del
Congreso, liderado por Mahatma Gandhi. Éste inició una campaña de desobediencia
civil que consistía en la no colaboración con el gobierno, el no pagar
impuestos y el boicot de los productos ingleses; lo que intentaba conseguir era
una independencia de forma pacífica y sin enfrentamientos violentos.Pero la existencia de una mayoría hindú y una
minoría musulmana, hizo que apareciera un nacionalismo musulmán dirigido por la
Liga Musulmana de Ali Jinnah que pedía la independencia de la India y su
división en dos partes. Tras
la 2ª Guerra Mundial, el 23 de Mayo de 1947 se alcanzó la
independencia y se fijó la división de la India para 1948, pero la fecha
se adelantó.
En 1947, el territorio que hoy ocupan India, Pakistán
y Bangladesh, se encontraba bajo dominio británico, en lo que se conocía como
el Raj. En este contexto, Mohandas Gandhi luchó durante
décadas de resistencia pacífica ante Gran Bretaña que finalmente aceptó la
independencia india y en agosto de ese
año, la colonia británica se independizó. De inmediato se
produjo la partición en dos: Dominio de Pakistán (posteriormente República Islámica de
Pakistán y República Popular de Bangladesh) y Unión India (posteriormente
República de India), de acuerdo a las
dos religiones mayoritarias en la zona: hinduismo e islam.
De ese modo, comenzaron una serie de cruentas luchas
religiosas entre las dos comunidades. Más de medio millón de musulmanes, sikhs
e hindúes murieron durante los disturbios y masacres que se produjeron: unos 10
millones de personas abandonaron sus lugares de origen, desplazándose la
población hindú hacia India y la musulmana hacia Pakistán y perecieron más de
100.000 personas. Los hindúes, que representaban las tres cuartas partes de los
refugiados y la mayoría de los muertos, soportaron el peso de la presión
militar musulmana. Cientos de miles de
personas, entre los que se incluía
Gandhi, murieron antes de que acabara la lucha en 1949.
En 1971, tuvo lugar un nuevo episodio en este conflicto,
Pakistán Este (Bangladesh) se separa de la República Islámica de Pakistán, tras
una sangrienta guerra que se cebó en la población civil de Bangladesh, siendo
asesinados cerca de tres millones de civiles, niños, mujeres, ancianos,
principalmente hindúes, a manos del ejercito musulmán de Pakistán.
En la actualidad,
más de sesenta años después, el estatus de la provincia de Cachemira aún sigue
siendo un punto contencioso. Y la violencia religiosa y sectaria es un problema
pendiente para cada nuevo gobierno.
En el día
de hoy se conmemora el 67 aniversario del lanzamiento de la bomba atómica que
devastó la ciudad nipona de Nagasaki. El lanzamiento de la bomba "Fat
Man", que estalló a algo más de 400 metros sobre Nagasaki, fue el segundo
ataque nuclear de la historia después de que Estados Unidos lanzase tres días
antes otro artefacto atómico sobre la ciudad de Hiroshima que acabó con las
vidas de decenas de miles de personas.
El bombardero estadounidense "Bockscar", en busca
de astilleros, encontró la fábrica de armasMitsubishi.Sobreeste objetivo dejó caer la bomba Fat
Man, la segunda bomba atómica en ser detonadasobreJapón y más poderosa que la de
Hiroshima. Inicialmente el blanco era Niigata, pero estaba lloviendo; se cambió
a Kokura, pero había niebla espesa y no se pudo ubicar, y a falta de
combustible y con la misión en peligro Sweeney se decidió finalmente, el último
blanco alternativo: Nagasaki; el Great Artist, actuando como avión
meteorológico informó que existía un claro visible entre las nubes, el Bockscar
solo tenía combustible para una sola pasada. Al llegar el avión encontró un
cerrado techo de nubes, tenía que tomar una decisión: o la arrojaba o volvía;
se decidió el bombardeo por radar.
Los resultados, como no podían ser de
otro modo, fueron desoladores: 75.000 de los 240.000 habitantes de Nagasaki,
perecieron instantáneamente, a lo que le siguió la muerte de una suma
equivalente debido a enfermedades y heridas producidas por los efectos
nucleares de la bomba. Se estima que la suma total de muertos ascendió a más de
140.000 personas, entre civiles y militares. Algunaspersonastuvieron quemaduras en todo el cuerpo,
otros perdieron la vista, pero lo que causo mayor impacto, fueron las
progresivas deformaciones que afectaron a la población, pues estas no se
manifestaban en el acto, sino que podían presentarse años, meses o semanas
después. En la zona se incendiaron las estructuras de acero de los
edificios, los árboles fueron arrancados desde la raíz y quemados por el calor,
etc. Japón se rindió cinco días después de la destrucción de Nagasaki.
Según datos de la ciudad de Nagasaki, en marzo
de este año quedaban vivos 39.324 "hibakusha", es decir
supervivientes del ataque, cuya edad media es de 77,5 años.
Tras el bombardeo la ciudad de
Nagasaki, la ciudad fue reconstruida, aunque ampliamente muy modificada.
Algunos restos han permanecido intactos, como un homenaje a la memoria, que
jamás ha de olvidar este episodio de barbarie.
Aquel 18 de julio de 1936, un sábado caluroso de hace exactamente 76 años, tuvo lugar uno de los acontecimientos más
relevantes, trascendentes y estudiados de nuestra historia reciente: el
levantamiento militar contra el gobierno del Frente Popular de la Segunda
República.
Desde que
se proclamase la Segunda República en 1931, los militares africanistas aceptaron el nuevo régimen, aunque con
algunas reservas. Sin embargo, las medidas que en materia militar
tomó Azaña provocaron una total animadversión hacia la
República. Entre estas medidas destacaba lareforma del estamento militar, que amenazaba
con anular muchos de los ascensos logrados por esta generación en el campo de
batalla, por medio de méritos de guerra logrados en las campañas del
Rif, o el cierre de laAcademia de
Infantería de Toledo, donde todos ellos se habían forjado, y
que significaba para ellos un símbolo.
Todo ello se
acrecentó debido al clima de tensión social y política que iba
en aumento: como la sublevación de Sanjurjo de 1932, la Revolución de octubre
de 1934, contra el Gobierno de centroderecha deAlejandro Lerroux, las
numerosas acciones reivindicativas de carácter violento, los continuos
enfrentamientos entre falangistas y republicanos de izquierdas, etc. En este
contexto de enfrentamientos callejeros y de continuos ajustes de cuentas, en
los días previos al golpe, tuvieron lugar una serie de sucesos claves para el
desenlace: el 12 de julio fue asesinado el Teniente de la Guardia de Asalto, José
Castillo, a manos de pistoleros falangistas. Este asesinato fue
contestado, en la madrugada del 13 de julio, con el secuestro y asesinato de Calvo
Sotelo (político de la derecha conservadora y líder de Bloque Nacional), a
manos de varios miembros de la Guardia de Asalto. Este hecho, forzó
el compromiso de muchos vacilantes, incluido Franco, e hizo que quedaran
disimulados los largos preparativos que habían precedido al golpe militar.
El
pronunciamiento se llevaría a cabo bajo las directrices marcadas por el General
Mola, que procuró atraerse el apoyo de los sectores políticos de la derecha
(monárquicos, falangistas y requetés). En la sublevación se encontraban
generales como Sanjurjo, Franco, Yagüe, Fanjul, Orgaz o Varela. Después
se sumaron Queipo de Llano, López Ochoa o Cabanellas. Inicialmente Mola fijó
como fecha para la sublevación el 10 de julio, pero el alzamiento militar
comenzó en Melilla el 17 de julio, dónde el General Yagüe, jefe militar
de la Legión, se alzó en armas. El Alzamiento se extendió rápidamente al resto
del protectorado marroquí.
Desde Marruecos, el día 18, el General
Franco, que ya había asegurado el triunfo de la sublevación en Canarias se
dirigió hacia la Península al frente del ejercito de África. El Jefe de Gobierno, Casares Quiroga,
quizá sin darle la importancia necesaria a la rebelión, se negó a entregar
armas a la población civil, lo que supuso la pérdida de un tiempo vital para
impedir el progreso del alzamiento. Otros estudiosos del tema, han afirmado que
Casares Quiroga temía que la entrega de armas a las organizaciones obreras
supusiera revolución social armada. Una vez convencido de su error, Casares
Quiroga dimitió. Azaña quiso parar la guerra intentando formar Gobierno con Martínez Barrio, político centrista,
pero esta proposición fue rechazada tanto por Mola como por Largo Caballero,
quienes pensaban que la guerra era ya un hecho inevitable. El Gobierno Giral,
nombrado de modo inmediato, inició el reparto de armas a los civiles, sin otro
control que la comprobación de su identidad.
La
misma mañana del día 18 de julio Queipo de Llano se incorporó al golpe
en Sevilla y consiguió dominar todos los centros neurálgicos de la ciudad.
Entre el 18 y el 19 de julio se unieron
al golpe parte de las guarniciones de diversas
capitales de la Península, pero con resultado muy diverso.
La
actuación de los civiles armados fue decisiva para el fracaso de la rebelión en dos ciudades claves del Estado: Madrid
y Barcelona, con lo que se decidió la
suerte de los territorios circundantes: Castilla la Nueva y Cataluña.
En
Madrid la sublevación no tuvo la suficiente coordinación. Los sublevados,
dirigidos por el general Fanjul, permanecieron en los cuarteles, quedando
bloqueados por las fuerzas leales al Gobierno y por las milicias armadas. Los
socialistas y comunistas utilizaron las milicias que habían formado para
asaltar el Cuartel de la Montaña, donde murieron todos los soldados, librándose
a duras penas el propio general Fanjul, aunque poco después sería fusilado.
En
Barcelona, la resistencia a la rebelión corrió a cargo de las milicias
anarquistas de la CNT. Las fuerzas sublevadas salieron a la calle, pero fueron
contenidas por los milicianos, por la Guardia Civil, que había permanecido leal
al Gobierno de la Generalitat, y por la Guardia de Asalto.
El
alzamiento triunfó en media España, y fracasó en la otra mitad, pero la
situación estratégica de la República era notablemente superior. Se mantuvieron
fieles a la República: el Norte peninsular (las regiones industriales y
mineras), la fachada cantábrica que garantizaba buenas comunicaciones
marítimas, la mitad de la zona pirenaica, que aseguraba las terrestres con el
extranjero, la región catalana, las comarcas trigueras de Castilla la Nueva, la
zona del Valle del Guadalquivir, las tierras de Valencia y Murcia y toda la
fachada mediterránea hasta Gibraltar.
De este modo y tras el fracaso parcial del golpe militar,
el territorio español quedó dividido en dos zonas y comenzó uno de los
episodios más oscuros de la historia de España, una guerra Civil que enfrentaría
entre sí a los españoles durante casi tres cruentos y largos años.
Documental: Ocurría en julio de 1936
Documental: El asalto al Cuartel de la Montaña
Franco con el general Balmes (primer plano-derecha), comandante de Las Palmas que murió el 16 de julio de 1936 en extrañas circunstancias. El viaje de Franco al funeral de Balmes en Las Palmas fue la coartada perfecta para poder salir así de Tenerife, dónde se encontraba vigilado por varios oficiales leales al Frente Popular. Fue en Las Palmas donde Franco recibió la noticia de la sublevación en el norte de África.
Llegada de Franco a Ceuta, procedente de Canarias.
El General Mola, el verdadero conspirador del alzamiento.
Queipo de Llano y sus colegas del alzamiento.
Cuartel de La Montaña (del Príncipe Pío)
Cadáveres de oficiales y soldados en el patio del Cuartel de La Montaña, tras el asalto republicano.
Fotos del Teniente Castillo de la Guardia de Asalto y de José Calvo Sotelo.
Entierro del Teniente Castillo, asesinado por pistoleros falangistas
Entierro de Calvo Sotelo, asesinado por miembros de la Guardia de Asalto
En el presente año 2012 se
conmemora uno de los acontecimientos históricos claves para la configuración de
nuestro país: la Batalla de las Navas de Tolosa (1212), lo que supondrá el
inicio del declive definitivo del dominio musulmán sobre la Península Ibérica.
La batalla comenzó el 16 de julio de 1212, hace exactamente 800 años,
cuando dos ejércitos de dimensiones desconocidas en el contexto de la
Reconquista, se enfrentaron en las Navas de Tolosa. Las cifras son dispares y
las crónicas antiguas han exagerado el numero de efectivos, se habla de 100.000
musulmanes, frente a unos 70.000 cristianos, aunque lo que parece claro es que
los combatientes musulmanes superaban en número a los cristianos.
El contexto de la Batalla
estuvo marcado por la derrota sufrida en 1195 en Alarcos (Ciudad Real) por las
fuerzas cristianas de Alfonso VIII de Castilla, y el consiguiente deseo de
recuperar el territorio perdido. Con este objetivo, los reinos de Navarra y
Aragón se unieron al esfuerzo de Alfonso VIII de Castilla por convertir la
Batalla en una auténtica cruzada que supusiera el retroceso definitivo de la
presencia musulmana en la Península.
En cuanto a los efectivos,
por una parte, el ejército cristiano estaba integrado por contendientes
de los Reinos de Castilla (con Alfonso VIII a la cabeza), Navarra (con
Sancho VII) y Aragón (con Pedro II), a
los que se unirían caballeros leoneses, tropas de las Órdenes Militares de Santiago, Calatrava, San Lázaro,
Temple y San Juan (Malta), y un gran número de guerreros franceses (atraídos
por la llamada del Papa Inocencio III). Por otra parte, se encontraban las fuerzas
almohades encabezadas por el CalifaMuhammad An-Nasir, conocido como Miramamolín por los cristianos,
integradas por elementos muy diversos: la infantería bereber del Alto Atlas,
infantes voluntarios de Al-Andalus, mercenarios turcos, la llamada Guardia
Negra (integrada por soldados-esclavos procedentes del Senegal)
La batalla se desarrolló en
un espacio cercano a la actual localidad de Santa Elena (Jaén). A pesar de la inferioridad numérica de la formación
cristiana, la excelente estrategia de posicionamiento y el empuje durante la
contienda de las tropas comandadas por los reyes españoles condujeron a una
contundente victoria de los ejércitos cristianos. Los
prisioneros árabes reclutados fueron llevados a construir la fortaleza de
Calatrava la Nueva.
Tras la victoria en las
Navas, la Reconquista tomó un nuevo impulso y Alfonso VIII conquistó Navas,
Vilches y Baño, Baeza y Úbeda... El empuje cristiano fue ya imparable. Se un significativo avance
significativo de los reinos cristianos, que conquistaron numerosos territorios
del sur bajo poder musulmán. En concreto, Jaime I reconquista Valencia y
Baleares; el infante Alfonso (X), Murcia; y el Rey de Castilla, Fernando III,
pudo poco después reconquistar Jaén, Sevilla y Córdoba.
Así pues,
con el resultado de las Navas de Tolosa, continuado en 1340 con la victoria de
Castilla en la Batalla del Salado (con Alfonso XI), se puso fin a la hegemonía musulmana en la
Península Ibérica, que entra en su declive definitivo, concluyendo con la toma
de Granada en 1492, a manos de los Reyes Católicos.
Pendón arrebatado a los árabes en la batalla de las Navas de Tolosa y
custodiado en el Monasterio de las Huelgas Reales. Es el mejor tapiz almohade
que se conserva.
Hijo de un zapatero pobre y alcohólico de Georgia, región
sometida a la Rusia de los zares. Quedó huérfano a muy temprana edad y estudió
en un seminario eclesiástico, de donde fue expulsado por sus ideas
revolucionarias (1899), entonces se unió a la lucha clandestina de los
socialistas rusos contra el régimen zarista. En 1903 siguió a la facciónbolchevique, escisión del Partido Socialdemócrata, que encabezaba Lenin. Tras el fracaso de la revolución de
febrero y la marcha de Lenin a Finlandia, Stalin pasó a dirigir la Pravda
(publicación oficial del Partido Comunista), al tiempo que formaba parte de la
preparación de una nueva revuelta; al estallar la Revolución de octubre Stalin
formó parte del gobierno revolucionario como Comisario de Nacionalidades, hasta
1922. Fue un
militante perseguido hasta el triunfo de la Revolución bolchevique de 1917,
época de la que procede su sobrenombre deStalin(«hombre de acero»). La lealtad a
Lenin y la falta de ideas propias le permitieron ascender en la burocracia del
partido (rebautizado como Partido Comunista), hasta llegar a secretario general
del Comité Central en 1922.
Encabezó una pugna personal conTrotski por la sucesión de Lenin que, moriría
en 1924. Aunque el líder de la Revolución había indicado su preferencia por
Trotski, Stalin maniobró aprovechando su control sobre la información y sobre
el aparato del Partido, aliándose con Zinoviev y Kamenev hasta imponerse a
Trotski. La lucha por el poder se disfrazó de argumentos ideológicos,
defendiendo cada uno de los bando una estrategia para consolidar el régimen
comunista: la construcción delsocialismo en un solo país(Stalin)
contra larevolución
permanentea escala mundial (Trotski). Stalin poseía una
interminable ambición de poder; apartó del Partido a Trotski (al que mandó al
exilio en México) y posteriormente mandó asesinar en 1940 (cuyo encargo lo
llevó a cabo el español Ramón Mercader). Inició una serie de campañas de
represión y persecución contra el ala “izquierdista” del Partido (con Zinovief
y Kamevev a la cabeza, ejecutados en 1936), así como del ala “derecha” (Bujarin
y Rikov, en 1938); estos acontecimientos y otros menores han sido conocidos
como las purgas o Procesos de Moscú.
Stalin instauró una sangrienta
dictadura personal y acabó eliminando del proyecto marxista-lenninista todo
rastro de ideas democráticas: anuló las libertades, acabó con el pluralismo
político e instauró un régimen policial (llevando a cabo numerosas
purgas contra la plana mayor de la revolución), condenó a un alto número de
ciudadanos (se calcula que entre cinco y diez millones de rusos) a trabajos
forzados o fueron encerrados en los “gulags” de Siberia.
Desde el punto de vista económico y
con la misma violencia impuso la colectivización forzosa de la
agricultura, hizo exterminar o trasladar a pueblos enteros como castigo o para
solucionar problemas de minorías nacionales, y sometió todo el sistema
productivo a la estricta disciplina de una planificación central obligatoria.
Con inmensas pérdidas humanas consiguió, sin embargo, un crecimiento económico
espectacular, mediante los planes quinquenales:en
ellos se daba prioridad a una industrialización acelerada, basada en el
desarrollo de los sectores energéticos y la industria pesada, a costa de
sacrificar el bienestar de la población (sometida a durísimas condiciones de
trabajo y a grandes privaciones en materia de consumo).
En política exterior temeroso de las ansias expansivas deHitler en el este europeo, Stalin el tratado de paz
germano-soviético, que implicaba dejar las manos libre a Hitler para
iniciar su expansión, siempre y cuando no entrase en suelo soviético. El
tratado, considerado ominoso por el resto de potencias europeas, es uno de los
capítulos más controvertidos de la historia de la URSS puesto que tras la
invasión de Polonia por Alemaniay la declaración de guerra de
Francia y Gran Bretaña, la Unión Soviética permaneció inalterable. La invasión
de Rusia iniciada por Hitler en 1940 significó la entrada en guerra de la URSS
al lado de una Francia derrotada y unaInglaterraen muy mala situación. Stalin llevaba ya dos años preparando
la posible invasión alemana, incrementando hasta el límite la fabricación de
armamento y la preparación del Ejército Rojo. Las consignas dadas desde el
Estado, en forma de resistir al enemigo a cualquier precio, la política de
tierra quemada propugnada por Stalin y la capacidad de aguante del pueblo ruso,
provocó que el avance alemán fuera lento y penoso. Kiev retardó el avance nazi
seis semanas; Odessa lo hizo en ocho y Moscú rechazó en dos ocasiones la toma
alemana. La llegada del invierno fue un factor clave para la derrota alemana.
El encuentro decisivo en la guerra se produjo en Stalingrado, punto
estratégico e importante enclave industrial y que había sido preparado por
Stalin para una defensa a ultranza. Las luchas se desarrollaron cruelmente
hasta los rusos lanzaron un ataque en pinza que cercó a los alemanes y les
causó miles de bajas. La victoria de Stalingrado (febrero de 1943) dio fin al
avance nazi y significó una referencia en el curso de la Guerra.
Tras la rendición alemana en mayo de 1945,
Stalin se aseguró su control sobre la mayor parte del este de Europa,
donde Stalin estableció un cordón de «Repúblicas populares»satélitesde la URSS, participando en las
conferencias de Yalta y Postdam celebradas con los aliados.El "nuevo orden mundial"
supuso un nuevo desafío para la Unión Soviética que se situaba frente al
sistema capitalista de los Estados Unidos. La resistencia estadounidense a los
planes de Stalin dio lugar a la «guerra fría», clima de tensión bipolar a
escala mundial entre un bloque comunista y un bloque occidental capitalista,
que perduraría hasta la desaparición de la URSS.
Durante el
conocido stalinismo, la represión impedía que se expresara el malestar de la
población, apenas compensada con la mejora de los servicios estatales de
transporte, sanidad y educación. A este precio consiguió Stalin convertir a la
Unión Soviética en una gran potencia mundial, capaz de ganar la Segunda Guerra
Mundial (1939-45) y de compartir la hegemonía con los Estados Unidos en el
orden bipolar posterior.
Stalin
murió el 5 de marzo de 1953, no estando aún claras las causas de su muerte; la
versión oficial afirma que Stalin sufrió un derrame cerebral a causa de la
hipertensión, mientras que sus seguidores afirmaron que fue víctima de un
complot. Tras su muerte, él y su régimen han sido condenados en
numerosas ocasiones. La más significativa de estas se dio durante el XX
Congreso del PCUS en 1956, cuando su sucesor Nikita Jrushchov denunció su
legado y condujo el llamado proceso de desestalinización de la URSS.
Documental: Stalin: el tirano rojo. Dónde se analizan los hecho más significativos de su mandato.
Prisioneros trabajando en un gulag en 1932
Localización de los gulags en la URSS
Los llamados "héroes de Stalingrado"
La Luftwaffe intentando abastecer a los soldados alemanes por medio de un puente aéreo que resultó un fracaso.
En el día de hoy
se cumplen cincuenta años del acto de reconciliación entre Francia y Alemania
que derivaría en un acuerdo de amistad franco-germánico que sentó las basas de
una cooperación entre ambos países, insólita hasta el momento.
El 8 de julio de
1962, Charles de Gaulle y Konrad Adenauer celebraron una misa
de reconciliación juntos, en la catedral de Reims,17 años después de la Segunda
Guerra Mundial. El lugar del encuentro estaba cargado de simbolismo para ambas
naciones: la ciudad fue ocupada por los prusianos en 1870, el Ejército alemán destruyó considerablemente la catedral de Reims
durante la Primera Guerra Mundial y fue también fue en esta ciudad francesa
donde el 7 de mayo de 1945 Alemania firmó la capitulación sin condiciones que
ponía fin a la Segunda Guerra. Durante el encuentro en Reims, De Gaulle afirmó
que Francia y Alemania se unían para bien al servicio de la libertad y la
confraternización. Adenauer, por su parte, explicitó: "Esta estrecha
amistad, esta estrecha unión del pueblo francés y alemán, que no va dirigida
contra nadie, que busca la paz y sólo paz, es, como usted ha dicho señor
presidente, un regalo del cielo".
El canciller
alemán Helmut Kohl dijo en 1987, cuando se cumplían 25 años de aquel acuerdo,
que en Reims se podía sentir lo que significa "el aliento de la
Historia". Reunido con Jacques Chirac recordaron el histórico día.
Durante siglos, ambos territorios han sido enemigos irreconciliable; franceses y alemanes han tenido que librar numerosos conflictos y combates, entre los más destacados se encuentran: la guerra franco prusiana (1870-71), la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial.
Hoy 8 de
julio de 2012, tras cincuenta años de aquel histórico acuerdo, en la ceremonia
celebrada en la catedral de Reims, la canciller alemana Angela Merkely el presidente francés François Hollande,
rememoran el acto en el que hace 50 años se selló la amistad franco-germana. Este domingo marca el comienzo de una serie de manifestaciones organizadas por el cincuenta aniversario de la firma del Tratado del Elíseo, el 22 de enero de 1963, entre el general de Gaulle y Konrad Adenauer. El tratado fijaba los objetivos de la cooperación bilateral y marcaba la reconciliación entre Francia y Alemania luego de la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo el acto de hoy se ha visto ensombrecido por un acontecimiento tremendamente luctuoso: la profanación de 40 tumbas de soldados alemanes de la Primera Guerra Mundial en un cementerio militar del este de Francia. Al parecer el peso de la historia sigue primando entre algunos colectivos.
De Gaulle y Adenauer en la catedral de Reims
Merkel y Hollande en la conmemoración del 50 aniversario del acuerdo
Un día como hoy de hace 236 años tuvo lugar un
acontecimiento histórico trascendental para el desarrollo de la evolución de la
historia contemporánea: la aprobación de la Declaración de Independencia de
los Estados Unidos de América.
El 4 de julio de 1776 los delegados de las Trece
Colonias Británicas, reunidos en Filadelphia en el Congreso Continental,
aprueban la Declaración de Independencia, dando lugar al nacimiento de los
Estados Unidos. Con la firma de este Acta, se anuncia la separación formal de
las Trece Colonias de Gran Bretaña. Su contenido fue redactado por Thomas
Jefferson y editado por Benjamín Franklin, John Adams y Jefferson.
La Declaración de
Independencia, constituye todavía hoy uno de los textos más innovadores y
trascendentes de la historia. En él quedaron proclamados los tres principios
básicos que constituirían el lema de la Revolución Francesa: “libertad,
igualdad y fraternidad”. Se instituyó una república, regida por un presidente y
una asamblea o congreso, elegidos por los habitantes mayores de edad. Se había
instituido un régimen democrático fundamentado en una Constitución.
La andadura de la nueva
nación, se inició con una guerra contra Gran Bretaña, que fue muy complicada y
dura para la nueva nación durante los primeros años. Contaron, posteriormente
con el apoyo de Francia y España, y liderados por George Washington, obtuvieron
finalmente la victoria sobre su antigua metrópoli. El 3 de septiembre 1783 se
firmaba el Tratado de París, por el cuál Gran Bretaña reconocía la
independencia de los Estados Unidos de América.
John Adams. La Declaración de Independencia de los Estados Unidos.
Este 31 de mayo se han cumplido 106 años del atentado
contra Alfonso XIII y María Eugenia de Battemberg en el día de su boda, en
Madrid. El anarquista catalán Mateo Morral (Sabadell, 1880- Torrejón de Ardoz,
1906) lanzó al carruaje, desde la pensión dónde se alojaba, un ramo de flores
que contenía un bomba tipo Orsini. El artefacto cayó cerca de la carroza de los
novios. La confusión fue enorme, las gentes corrian sin rumbo y Mateo Morral
salió de la pensión perdiéndose entre la muchedumbre. Con la ayuda de José
Naskens, director de “El Motín” (periódico muy crítico con la monarquía y la
Iglesia), se trasladó a Torrejón de Ardoz, desde dónde pensaba viajar a
Barcelona.
Los planes de Morral, se truncaron cuando fue reconocido
por varias personas, que alentaron al guarda jurado particular de campo,
Fructuoso Vega. Mateo Morral se entregó pacíficamente, pero cuando era
conducido por el guardia al cuartelillo de Torrejón de Ardoz, Morral le mató de
un tiro y se suicidó a continuación de un tiro en el pecho.
La pareja real salió ilesa, pero como consecuencia de la
explosión perdieron la vida 28 personas y más de cien resultaron heridas. Lo
que iba a ser una jornada festiva, se convirtió para los madrileños en un día
trágico.
Actualmente, en la calle Mayor, podemos ver un monumento (que no
corresponde al original, que fue derribado durante la Segunda República) que
conmemora tal acontecimiento.
Monumento original que conmemoraba el atentado. Fue derribado en la Segunda República.
El 18 de enero de 1919, los representantes de los países vencedores de la Primera Guerra Mundial se reunieron en la Conferencia de París, bajo la dirección del Comité de los Cuatro: el presidente estadounidense Wilson,el premier británico Lloyd George, el primer ministro francés Clemenceau y Orlando, el jefe del ejecutivo italiano. Son los tres primeros, sin embargo, los que realmente dirigieron las negociaciones a las que los países derrotados no pudieron asistir.
Las deliberaciones giraron en gran medida en torno al Programa de 14 puntos que el presidente Wilson había presentado en el Congreso en enero de 1918 cuando la contienda aún no había finalizado. Tenían por objeto lograr una paz mundial duradera. El 4 de octubre de 1918, los alemanes habían pedido un armisticio basado en las propuestas recogidas en los "Catorce puntos" de Wilson. La realidad de la derrota fue mucho más dura. Los países vencedores llegaron a París con ideas diferentes y compromisos, a veces secretos, adquiridos durante la guerra.
Los vencidos no fueron escuchados y simplemente se les presentó los tratados para firmarlos. Tras largos debates entre los vencedores, finalmente se firmaron los cinco tratados que conforman la Paz de París:
Tratado de Sèvres con Turquía (10 de agosto de 1920), esta paz fue rechazada por los turcos quienes, tras su victoriosa guerra contra los griegos, firmaron el Tratado de Lausana (23 de julio de 1923)
El tratado de mayor trascendencia de todos fue el de Versalles, el ministro del exterior alemán, Hermann Müller, lo firmó el 28 de junio del año 1919 fue ratificado por la Liga de Naciones (o Sociedad de Naciones) el 10 de enero de 1920. En Alemania el Tratado de Versalles causó una enorme humillación entre la población.
Salón de los Espejos. Palacio de Versalles
El tratado de Versalles de 1919. El Porque de los Nazis
El Tratado de Versalles imponía a Alemania las siguientes disposiciones:
- Reparaciones:
- Alemania fue obligada a reconocer su culpabilidad en la guerra. Como responsable de una guerra iniciada por su agresión, Alemania quedó obligada a pagar reparaciones o indemnizaciones de guerra a los vencedores.
- Enla Conferencia de Spa (1920) se fija el porcentaje que recibiría cada país del total: Francia 52%, Gran Bretaña 22%, Italia 10%, Bélgica 8%.
- En la Conferencia de Londres (1920) se fija el monto total de las reparaciones: 140.000 millones de marcos-oro, una enorme cantidad.
- Cláusulas territoriales:
- Alsacia y Lorena retornan Francia, tras haber pertenecido a Alemania desde 1871.
- Eupen y Malmedy pasan a manos de Bélgica.
- El pasillo polaco(Posnania y otras regiones) y el sur de la Alta Silesia se anexionan a la recién nacida Polonia. Esto significaba el aislamiento territorial del resto de Prusia Oriental.
- Danzig y Memel, poblaciones germanas del Báltico, fueron declaradas ciudades libres
- Dinamarca se anexiona el norte de Schleswig-Holstein.
- El conjunto de las pérdidas territoriales de Alemania ascendió a 76.000 kilómetros cuadrados (13% de su territorio), donde vivían 6.5 millones de habitantes (10% de su población).
- La cuenca carbonífera del Sarre pasa a ser administrada por la Sociedad de Naciones y explotada económicamente por Francia durante 15 años.
- Alemania pierde todas sus colonias, que son repartidas como mandatos de la Sociedad de Naciones entre el Imperio Británico y Francia. Bélgica y Japón se anexionaron territorios muy pequeños.
- Militares:
- Drástica limitación de la Armada (el grueso de la Armada de guerra fue confiscado y confinado en la base británica de Scapa Flow), el ejército quedó reducido a 100.000 efectivos, y se prohibió la fabricación de tanques, aviones, artillería pesada....
- Desmilitarización de Renania (zona occidental y franja de 50 km. al este del Rin).
-Ocupación temporal de la orilla occidental del Rin. Las tropas aliadas se retirarían escalonadamente en plazos que concluirían en 1935.
- Otras:
- Alemania reconoce su responsabilidad por la guerra y todos los daños que trajo consigo. Fue la agresión alemana la que desencadenó el conflicto.
- Prohibición de ingreso en la Sociedad de Naciones.
- Prohibición del Anschluss (unión de Alemania y Austria).
- Establecimiento del Pacto de la Sociedad de Naciones, como un anexo al Tratado.
“Artículo 231.
Los gobiernos aliados y asociados declaran y Alemania reconoce, que Alemania y sus aliados son responsables, por haberlos causado, de todos los daños sufridos por los gobiernos aliados y asociados y sus habitantes a consecuencia de la guerra, a la que les ha conducido la agresión de Alemania y sus aliados.
Artículo 232.
Los gobiernos aliados y asociados exigen, y Alemania se compromete, que sean reparados todos los daños causados a la población civil de las potencias aliadas y asociadas y sus bienes.
Artículo 233.
La cuantía de estos daños, por cuya reparación debe pagar Alemania, será fijada por una comisión interaliada, que tomará el título de Comisión de Reparaciones.”
La Paz de París no contribuyó en absoluto a estabilizar la situación europea y mundial. Al analizar las causas de la Segunda Guerra Mundial, rápidamente nos encontramos con que los errores cometidos en los tratados que pusieron fin a la Gran Guerra fueron claves a la hora de desencadenar de nuevo el horror y la barbarie en un conflicto mundial apenas veinte años después.
Alemania, continúo pagando las indemnizaciones de guerra fijadas en Versalles. Los pagos fueron reestructurados en la Conferencia de Londres de 1953, que debía realizar la entonces República Federal de Alemania (RFA), considerada heredera legal del Reich hitleriano.
Los pagos quedaban perfectamente estructurados, pero, en la Conferencia de Londres se establecía que algunas deudas de la Primera Guerra Mundial y de la República de Weimar (unos 3.076 millones de euros de hoy correspondientes a intereses) quedaban en suspenso hasta que Alemania volviera a estar reunificada; algo casi imposible en aquellos momentos. Sin embargo, esa posibilidad tan poco probable, llegó el 9 de noviembre de 1989, con la caída del muro de Berlín y la reunificación de Alemania. Así pues, el Gobierno alemán comenzaba a pagar de nuevo esta parte de la deuda allá por el 3 de octubre de 1990. El último pago de las indemnizaciones de guerra del Tratado de Versalles fue realizado el 3 de octubre de 2010, noventa y dos años después del final de la guerra.