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jueves, 17 de julio de 2014

17 de julio de 1936, COMIENZA EL ALZAMIENTO NACIONAL EN MELILLA

El alzamiento militar que daría paso a una sagrienta guerra civil de casi tres años de duración, se inició en Melilla el 17 de julio de 1936. Ese día los militares más conservadores del Ejército se levantaron contra el gobierno de la República. Para su planificación fue necesaria la connivencia de grupod de presión político-económicos, así como la colaboración del Ejército.
El alzamiento comenzó antes de lo planeado en Melilla. En la mañana del día 17 los oficiales insurrectos se reunieron en la sala de cartografía del Cuartel General. El Coronel Juan Seguí, encargado de dirigir la operación desde allí comunicó las órdenes que le había remitido el General Mola. La sublevación comenzaría a las 5 de la mañana del día 18 de julio. Se trazaron los planes sobre como ocupar los principales edificios públicos de la ciudad y se comunicaron estos planes a los principales jefes de la Falange para que estuvieran preparados. Allí surgió un hecho que precipitaría todos los acontecimientos. Uno de estos líderes de la Falange, Álvaro González, comunicó las intenciones de los militares a los dirigentes republicanos, quienes a su vez se lo comunicaron al General de Brigada Romerales.
En el momento que los militares abandonaron la sala de cartografía, el General Romerales ordenó al Teniente Zaro, esperar a que los militares regresaran de nuevo a la sala de cartografía para rodear el edifico y detenerles.
Cuando el Teniente Zaro entró en la Sala para llevar a cabo la detención la situación era irremediable. El alzamiento se había adelantado.
Uno de los militares allí presentes, el Coronel Darío Gazapo, telefoneó a la unidad de la Legión Extranjera para que se presentara allí inmediatamente. Ante tal situación el Teniente Zaro, sabedor que no tenía nada que hacer contra la Legión, se rindió en aquel mismo instante ante los militares sublevados. La primera intentona de frenar el Alzamiento había fracasado. Después de esto el Coronel Juan Seguí, como oficial al mando, y en nombre del General Franco, se dirigió al despacho del General de Brigada Romerales pistola en mano. Dentro del despacho ya se estaba produciendo un altercado entre los oficiales de Romerales. Unos le decían que se rindiera ante esta situación y otros, todo lo contrario, que arrestara a los insurgentes. En ese momento de indecisión de Romerales, Juan Seguí entró en el despacho y le apuntó directamente, obligándole a rendirse.
Habiéndose hecho con el poder del Cuartel General de Melilla los militares decretaron el Estado de Guerra del ejército y según los planes acordados en la sala de Cartografía, ocuparon los edificios públicos en nombre del General Franco, pese a que este todavía se encontraba en las Islas Canarias, cerraron todos los centros de gobierno y detuvieron a todos los dirigentes republicanos.
Según algunos historiadores, el citado general concedió cierta flexibilidad a los destacamentos de las demás provincias para que cada cual eligiera según las circunstancias la fecha y la hora en la que podían divulgar el bando de guerra. Otros autores sostienen que la dispersión de fechas fue consecuencia de cierta incompetencia por parte de los sublevados. De modo inmediato se extendió a Tetuán y a Ceuta donde el corone Juan Yagüe se apoderó de la ciudad sin disparar un solo tiro. Prácticamente todo el Marruecos español estaba en manos de los rebeldes antes de que Franco, procedente de las Canarias, se pusiera al mando de las tropas sublevadas.
Al día siguiente, el 18 de julio, el levantamiento se extendió a territorio peninsular, y su fracaso desembocó en la Guerra Civil. 
            
          Sin embargo, un enigmático suceso, que a día de hoy despierta múltiples incógnitas, fue el que permitió a Franco viajar desde Tenerife (dónde se encontraba confinado, por orden del Gobierno de la República) a Gran Canaria; este hecho fue la muerte del General Balmes.
El africanista Amado Balmes Alonso, comandante militar de la plaza de Las Palmas, fallecía de un tiro en el estómago, cuando manipulaba su propia arma. Este rocambolesco suceso permitió al Comandante militar de Canarias, Francisco Franco, trasladarse desde Tenerife a Gran Canaria.

             Este hecho, siempre quedó para la historiografía, tanto de un bando como de otro, que su muerte permitió al comandante militar de Canarias, futuro dictador trasladarse desde Tenerife a Gran Canaria con el objetivo aparente de presidir las exequias de su compañero.El «Dragon Rapide» lo esperaba en Gando para trasladarlo a Marruecos y ponerse al mando de las tropas alzadas. ¿Fue accidental la muerte de Balmes o fue un crimen para dejar expedito el paso a la sublevación? (Ángel Viñas: La conspiración del Genral Franco, Crítica. 2011)





sábado, 12 de julio de 2014

12 de julio de 1936: Asesinato del teniente JOSÉ CASTILLO.

El13 de julio de 1936, el diario “El Sol” daba la noticia del asesinato del teniente de la Guardia de Asalto José del Castillo Sáenz de Heredia.


“A las diez y cinco, en la calle de Augusto Figueroa, donde vivía el teniente de asalto don José Castillo, perteneciente al segundo grupo, que tiene su alojamiento en el cuartel de Pontejos, esperaba un grupo, al parecer de cuatro individuos. A esa hora el Sr. Castillo salió de su domicilio para tomar el servicio, que empezaba a prestar a las diez. Un testigo ha declarado que pudo escuchar cómo uno de los cuatro individuos dijo: «Ése, ése es», señalando al teniente Castillo. Al acabar de oír esto, cayó al suelo, a efectos de un fuerte empujón, y simultáneamente sonaron varios disparos. Se repuso rápidamente este testigo a tiempo de recibir al Sr. Castillo al desplomarse. Ayudado por otro vecino de la misma calle, trasladó al señor Castillo a un automóvil y se dirigieron al Equipo Quirúrgico. El teniente falleció en el camino. 
El cuerpo del teniente Castillo presentaba una herida de arma de fuego con orificio de entrada por la cara posterior del brazo izquierdo. Y otra, también de arma de fuego, con entrada por el quinto espacio intercostal y sin orificio de salida, mortal de necesidad. 
Durante la tarde, la aglomeración de gente, compuesta en su mayoría por clase obrera, que acudía a la Dirección de Seguridad para desfilar ante el cadáver del teniente Castillo, era enorme. Estacionada frente al edificio de la Dirección, había a las seis de la tarde, unas cuatro mil personas.”

Teniente José Castillo (1901-1936)

 El asesinato del teniente Castillo, partidario de la República y simpatizante socialista, la noche del 12 de julio de 1936, convulsiona España y lleva a sus compañeros de la Guardia de Asalto a pedir venganza
José del Castillo Sáenz de Tejada nace en Alcalá la Real (Jaén) el 29 de junio de 1901. A los 18 años ingresa en la Academia militar de Toledo y una vez licenciado es destinado a Marruecos. En 1925 consigue ser ascendido a teniente y su nuevo destino se fija en el regimiento de Infantería de Alcalá de Henares. Con la proclamación de la República comienza a participar en la vida política, y sus simpatías se dirigen hacia la corriente socialista. 
Cuando tiene lugar la Revolución de Octubre de 1934, el teniente se encuentra al mando de una sección de morteros destinada en Cuatro Caminos, cuya misión es sofocar una manifestación de apoyo a los revolucionarios asturianos. Las órdenes de sus superiores son claras: disolver la concentración. A pesar de ello y de la gravedad de la situación, el teniente no interviene y, tal como detalla el historiador Marino Aguilera Peñalver, Castillo proclama en voz alta: "Yo no tiro sobre el pueblo". Su desacato es juzgado en consejo de guerra y Castillo es condenado a un año de cárcel. Pero el teniente cada vez se identifica más con la República y quiere jugar un papel más efectivo en su defensa. Por ello, al salir de prisión ingresa inmediatamente en la Guardia de Asalto, y de nuevo es destinado a Madrid.
 El 16 de abril de 1936 se ve obligado a intervenir durante el entierro de un guardia civil fallecido dos días antes durante la celebración del 5º aniversario de la República. El entierro se transforma en una manifestación antigubernamental de la derecha y en el altercado el teniente mata a Andrés Sáenz de Heredia, primo de José Antonio Primo de Rivera, y dispara contra un estudiante de Medicina, que queda gravemente herido. Según la reconstrucción de los hechos hecha por lan Gibson, Castillo había perdido los nervios. A partir de ese día el teniente se convierte en uno de los principales objetivos de Falange.
Pese a los esfuerzos de la Guardia de Asalto por apartar al teniente del punto de mira de los falangistas, Castillo sufre dos intentos de asesinato, de los que sale ileso pero que obligan a las milicias socialistas que él entrena a escoltarle permanentemente.
 La premonición se cruza en su camino el 12 de julio de 1936. José Castillo recibe una advertencia de boca de una compañera y militante socialista, Leonor Menéndez, durante la celebración de una corrida de toros en la plaza de Las Ventas. Menéndez le pide que tenga cuidado. Castillo, incomodado, replica: "No conseguirán que me esconda". 
Esa noche, cuando se dirige hacia el cuartel de Pontejos, donde presta servicio, es abatido por cuatro encapuchados. Su cadáver es trasladado a la Dirección General de Seguridad. En el cuartel se comienzan a concentrar paisanos y guardias. La palabra que más se escucha es "venganza".                                                                                                                                               
    

viernes, 11 de julio de 2014

Las semejanzas y diferencias entre Marx y Keynes


Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 9 de julio de 2014


Este artículo señala las diferencias entre Marx y Keynes, que se confunden en el libro de Piketty sobre el capitalismo del siglo XXI. El artículo detalla las consecuencias de cada uno de estos pensamientos y su entendimiento de las causas de la crisis del capitalismo. El artículo señala también la importancia de este debate para entender la crisis actual.
Existe bastante confusión, resultado de una sorprendente falta de conocimiento histórico en la enseñanza española, de las diferencias existentes entre las escuelas económicas basadas en la interpretación del capitalismo de Karl Marx y las que se originan con John Maynard Keynes. Cuando, por ejemplo, se habla de que la crisis actual se debe a la falta de demanda, inmediatamente se atribuye esta observación a una visión keynesiana de la economía, cuando en realidad fue Karl Marx el que habló de la crisis del capitalismo como resultado de la descendente demanda, consecuencia de la bajada de los salarios de la mayoría de la población, perteneciente a la clase trabajadora. Fue Karl Marx el que claramente vio lo que ahora ha descrito y documentado Thomas Piketty en su libro sobre la evolución del capital en el siglo XXI, Capital in the Twenty-First Century. En El Capital, Karl Marx indicaba que la lógica del sistema capitalista lleva a una concentración del capital a costa de una “inmiseración” de la clase trabajadora, lo cual, añadía Karl Marx, creaba un enorme problema de demanda. Esta postura queda resumida en su frase de que “La causa final de toda crisis es siempre la pobreza y el limitado consumo de las masas”. Uno de los economistas que mejor predijo la crisis actual, Nouriel Roubini, así lo indicó en su entrevista en el Wall Street Journal: “Karl Marx llevaba razón. El capitalismo puede destruirse a sí mismo, pues no puedes tener una constante absorción de las rentas del trabajo por parte de las del capital, sin crear un exceso de capacidad y una falta de demanda. Y esto es lo que está ocurriendo… el salario del trabajador es el motor del consumo”. No es pues, John Maynard Keynes, sino Karl Marx, el que indicó que el empobrecimiento de la población supone un grave problema para el capitalismo: la escasa demanda. John Maynard Keynes habló también, más tarde, de la escasez de la demanda, pero poco de la concentración del capital. Y todavía menos de la relación entre esta concentración y el empobrecimiento de la población trabajadora. Esta era una de las grandes diferencias entre Karl Marx y John Maynard Keynes.
Otra gran diferencia entre Karl Marx y John Maynard Keynes, además del entendimiento de la crisis bajo el capitalismo (siendo el análisis de Karl Marx más completo que el de John Maynard Keynes), es en la solución a la crisis. Karl Marx creía que la solución a la crisis era una solución sistémica, que requería el cambio de la propiedad del capital, pasando de ser propiedad del capitalista a ser propiedad de los trabajadores (definidos como un colectivo que crea y produce el capital). Este cambio de propiedad era descrito esquemáticamente en el Manifiesto Comunista (el libro más vendido en la historia de la humanidad), que establecía una serie de principios, excesivamente simplificados, aunque presentados con una narrativa movilizadora. Pero (y es un enorme “pero”), Karl Marx no detalló cómo realizar dicha transición en el sistema de propiedad. Ni tampoco mostró qué políticas debían realizarse para trascender el capitalismo.
John Maynard Keynes, por el contrario, nunca se planteó la sustitución del capitalismo por otro sistema. Creía que el problema de la demanda podía resolverse con el intervencionismo del Estado, con un aumento, por ejemplo, del gasto y la financiación públicos, es decir –tal como indicó- “el gobierno y los bancos centrales pueden resolver el problema de la escasa demanda, bien directamente, con un aumento del gasto público, bien indirectamente, a través de la financiación de inversiones en programas de infraestructura”. Y la experiencia ha mostrado que el problema de la demanda podría resolverse, como se vio en la manera como se salió de la Gran Depresión (y también en la manera como no se está saliendo de la Gran Recesión actual, con sus absurdas políticas de austeridad). Ahora bien, aun cuando Karl Marx subestimó la capacidad de resistencia del capitalismo, el hecho es que todos los casos de salidas de las crisis han requerido una redistribución del capital hacia el mundo del trabajo, revirtiendo la redistribución (que Karl Marx llamó, con razón, “explotación”) del mundo del trabajo por parte del capital, que creó esas crisis (ver mi artículo “La explotación social como principal causa del crecimiento de las desigualdades”. Público. 01.05.14).
La mejor y más eficaz forma de estímulo de la demanda es precisamente el enriquecimiento (en lugar del empobrecimiento) de las masas (como diría Karl Marx) a costa de los intereses del capital, excesivamente concentrado hoy en día. Y el que mejor ha analizado este hecho ha sido Michal Kalecki, un economista polaco que claramente se merecía el Premio Nobel de Economía pero que ni siquiera fue considerado para ello por vérsele demasiado “rojo”. Pero hoy, y tal como ha reconocido Paul Krugman (el keynesiano más conocido hoy en el mundo) fue Michal Kalecki y no John Maynard Keynes el que mejor explicó las crisis del capitalismo, detrás de las cuales el conflicto Capital-Trabajo juega un papel fundamental (ver mi artículo “Capital-Trabajo: el origen de la crisis actual”, Le Monde Diplomatique, julio 2013).
Estas diferencias son claves para entender lo que está ocurriendo en el capitalismo y por qué. Karl Marx explicó claramente los orígenes de la crisis, causada por el enorme declive de las rentas del trabajo a causa del enorme crecimiento de las rentas del capital y su concentración. Subestimó, en cambio, la capacidad de respuesta, como bien ilustró John Maynard Keynes. Este, sin embargo, no fue consciente del contexto político, desarrollado por Michal Kalecki, el mayor y mejor analista del capitalismo.

jueves, 8 de mayo de 2014

LA CRISIS DE UCRANIA: Líneas rojas en Ucrania y en todas partes (Noam Chomsky)

Noam Chomsky *

La crisis actual en Ucrania es seria y amenazante, tanto que algunos comentaristas la comparan con la crisis de los misiles en Cuba, en 1962.
El columnista Thanassis Cambanis resume el meollo del asunto en The Boston Globe: “La anexión de Crimea por (el presidente ruso Vladimir) Putin es una ruptura del orden en el que Estados Unidos y sus aliados confían desde el fin de la guerra fría, en el que las grandes potencias sólo intervienen militarmente cuando tienen consenso internacional a su favor o, en ausencia de él, cuando no cruzan las líneas rojas de una potencia rival”.
Por lo tanto, el crimen internacional más grave de esta era, la invasión de Irak por Estados Unidos y Gran Bretaña, no fue una ruptura del orden mundial porque, aunque no obtuvieron apoyo internacional, los agresores no cruzaron líneas rojas rusas o chinas.
En contraste, la anexión rusa de Crimea y sus ambiciones en Ucrania cruzan líneas estadunidenses. En consecuencia, Obama se concentra en aislar a la Rusia de Putin, cortando sus lazos económicos y políticos con el mundo exterior, limitando sus ambiciones expansionistas en su propio vecindario y convirtiéndola de hecho en un Estado paria, informa Peter Baker en The New York Times.
En suma, las líneas rojas estadunidenses están firmemente plantadas en las fronteras de Rusia. Por consiguiente, las ambiciones rusas en su propio vecindario violan el orden mundial y crean crisis.
Este aserto es de aplicación general. A veces se permite a otros países tener líneas rojas en sus fronteras (donde también se ubican las líneas rojas de Estados Unidos). Pero no a Irak, por ejemplo. Ni a Irán, al que Washington amenaza continuamente con ataques (ninguna opción se retira de la mesa).
Tales amenazas violan no sólo la Carta de Naciones Unidas, sino también la resolución de condena a Rusia de la Asamblea General, que Estados Unidos acaba de firmar. La resolución comienza subrayando que la Carta de la ONU prohíbe la amenaza o el uso de la fuerza en asuntos internacionales.
La crisis de los misiles en Cuba también puso de relieve las líneas rojas de las grandes potencias. El mundo se acercó peligrosamente a la guerra nuclear cuando el entonces presidente John F. Kennedy rechazó la oferta del primer ministro soviético Nikita Kruschov de poner fin a la crisis mediante un retiro público simultáneo de los misiles soviéticos de Cuba y los misiles estadunidenses de Turquía. (Ya estaba programada la sustitución de los misiles de Estados Unidos por submarinos Polaris, mucho más letales, parte del enorme sistema que amenaza con destruir a Rusia.)
En aquel caso también, las líneas rojas de Estados Unidos estaban en la frontera de Rusia, lo cual era un hecho aceptado por todos los involucrados.
La invasión estadunidense de Indochina, como la de Irak, no cruzó líneas rojas, como tampoco muchas otras depredaciones estadunidenses en el mundo. Para repetir este hecho crucial: a veces se permite a los adversarios tener líneas rojas, pero en sus fronteras, donde también están colocadas las líneas rojas estadunidenses. Si un adversario tieneambiciones expansionistas en su propio vecindario y cruza las líneas rojas estadunidenses, el mundo enfrenta una crisis.
En el número actual de la revistaInternational Security, de Harvard-MIT, el profesor Yuen Foong Khong, de la Universidad de Oxford, explica que existe una larga (y bipartidista) tradición en el pensamiento estratégico estadunidense: gobiernos sucesivos han puesto énfasis en que un interés vital de Estados Unidos es prevenir que una hegemonía hostil domine alguna de las principales regiones del planeta.
Además, existe consenso en que Estados Unidos debe mantener su predominio, porque la hegemonía estadunidense es la que ha sostenido la paz y la estabilidad regionales, eufemismo que se refiere a la subordinación a las demandas estadunidenses.
Como son las cosas, el mundo opina diferente y considera a Estados Unidos un Estado paria y la mayor amenaza a la paz mundial, sin un competidor siquiera cercano en las encuestas. Pero, ¿qué sabe el mundo?
El artículo de Khong se refiere a la crisis causada por el ascenso de China, que avanza hacia la primacía económica en Asia y, como Rusia, tieneambiciones expansionistas en su propio vecindario, con lo cual cruza las líneas rojas estadunidenses. El reciente viaje del presidente estadunidense Obama a Asia tenía el objetivo de reafirmar la larga (y bipartidista) tradición, en lenguaje diplomático.
La casi universal condena de Occidente a Putin hace referencia aldiscurso emocional en el que el gobernante ruso explicó con amargura que Estados Unidos y sus aliados “nos han engañado una y otra vez, han tomado decisiones a nuestras espaldas y nos han presentado hechos consumados, con la expansión de la OTAN en Oriente, con el emplazamiento de infraestructura militar en nuestras fronteras. Siempre nos dicen lo mismo: ‘Bueno, esto no tiene que ver contigo’”.
Las quejas de Putin tienen sustento en hechos. Cuando el presidente soviético Mijail Gorbachov aceptó la unificación de Alemania como parte de la OTAN –concesión asombrosa a la luz de la historia–, hubo un intercambio de concesiones. Washington acordó que la OTAN no se movería un centímetro hacia el este, en referencia a Alemania Oriental.
La promesa fue rota de inmediato y, cuando el presidente soviético Mijail Gorbachov se quejó, se le indicó que sólo había sido una promesa verbal, carente de validez.
Luego William Clinton procedió a expandir la OTAN mucho más al este, hacia las fronteras de Rusia. Hoy día hay quienes instan a llevarla hasta la misma Ucrania, bien dentro del vecindariohistórico de Rusia. Pero eso no tiene que ver con los rusos, porque la responsabilidad de Estados Unidos desostener la paz y la estabilidad requiere que sus líneas rojas estén en las fronteras rusas.
La anexión rusa de Crimea fue un acto ilegal, violatorio del derecho internacional y de tratados específicos. No es fácil hallar algo comparable en años recientes: la invasión de Irak fue un crimen mucho más grave.
Sin embargo, viene a la mente un ejemplo comparable: el control estadunidense de la bahía de Guantánamo, en el sureste de Cuba. Fue arrebatada a punta de pistola a Cuba en 1903, y no ha sido liberada pese a las constantes demandas cubanas desde el triunfo de la revolución, en 1959.
Sin duda Rusia tiene argumentos más sólidos a su favor. Aun sin tomar en cuenta el fuerte apoyo internacional a la anexión, Crimea pertenece históricamente a Rusia; cuenta con el único puerto de aguas cálidas en Rusia y alberga la flota rusa, además de tener enorme importancia estratégica. Estados Unidos no tiene ningún derecho sobre Guantánamo, de no ser su monopolio de la fuerza.
Una de las razones por las que Washington rehúsa devolver Guantánamo a Cuba, presumiblemente, es que se trata de un puerto importante, y el control estadunidense representa un formidable obstáculo al desarrollo cubano. Ese ha sido un objetivo principal de la política estadunidense a lo largo de 50 años, que incluye terrorismo en gran escala y guerra económica.
Estados Unidos se dice escandalizado por las violaciones a los derechos humanos en Cuba, pasando por alto que las peores de esas violaciones se cometen en Guantánamo; que las acusaciones válidas contra Cuba no se comparan ni de lejos con las prácticas regulares entre los clientes latinoamericanos de Washington, y que Cuba ha estado sometida a un ataque severo e implacable de Estados Unidos desde el triunfo de su revolución.
Pero nada de esto cruza las líneas rojas de nadie ni causa una crisis. Cae en la categoría de las invasiones estadunidenses de Indochina e Irak, del rutinario derrocamiento de regímenes democráticos y la instalación de despiadadas dictaduras, así como de nuestro espantoso historial de otros ejercicios para sostener la paz y la estabilidad.
* Noam Chomsky es profesor emérito de lingüística y filosofía en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, en Cambridge, Mass.
© 2014 Noam Chomsky
Distributed by The New York Times Syndicate

lunes, 30 de diciembre de 2013

Aniversario de la controvertida muerte del General Prim (27-30 de diciembre de 1870)

Entre los días 27 y 30 de diciembre de 1870, el Presidente del Gobierno de España y una de las figuras políticas claves en la historia de nuestro país, se debatía entre la vida y la muerte: Juan Prim y Prats.


Prim, viajaba, un 27 de diciembre, en su berlina desde el Congreso de los Diputados hacia el Palacio de Buenavista, y a su paso por la Calle del Turco (hoy Marqués de Cubas) sufrió un atentado en el que recibió varios disparos por parte de unos desconocidos. A lo largo de los tres días siguientes se abren numerosas incertidumbres, que dejarán, sin duda, una impronta en la evolución política de nuestro país. El día 30 se certificó la muerte del militar, pero nadie fue condenado por su muerte, y casi ciento cincuenta años después de su muerte, el asesinato sigue aún sin haberse resuelto.

Antes de morir, Prim tuvo tiempo de declarar que entre los atacantes pudo identificar la voz de un parlamentario republicano, José Paúl y Angulo, al que oyó gritar "fuego, puñeta, fuego". Paúl, antiguo amigo y aliado de Prim, fue uno de los más críticos a su "traición" a la Revolución de 1.868, tanto desde el Parlamento como desde el pasquín "El Combate" que durante un breve tiempo se publicó en Madrid. Tras la muerte de Prim, huyo de España para nunca regresar y aunque escribió un libro donde negaba su participación en los hechos, más de una prueba apunta claramente hacia él (entre ellas el testimonio de un tal José López, que llegó a estar detenido durante casi diez años durante la instrucción del caso, aunque nunca llegó a ser juzgado ni, evidentemente, condenado). López también escribió un libro en contestación al de Paúl y Angulo, acusando a éste de estar detrás del atentado.

Respecto del
Duque de Montpensier, Antonio María de Orleans, existen fuertes sospechas sobre su apoyo económico a los autores materiales del atentado y sobre la implicación de alguno de sus subordinados (su ayudante Felipe Solis), aunque tampoco se pudieron probar. Se sospecha que Montpensier pensaba que el asesinato de Prim haría que Amadeo se replanteara su decisión de aceptar el trono español, lo que volvería a convertirle en el principal candidato a la corona, pero no fue así. Irónicamente, aunque él no llegó a conseguir acceder al trono, su hija Maria de las Mercedes casó con Alfonso XII y se convirtió en Reina de España.

Menos consistentes parecen las pruebas de la implicación del Regente
Francisco Serrano en la muerte de Prim. Sí parece que ambicionaba convertirse en Rey de España y que, a pesar de las advertencias de un posible atentado, no se puso mucho empeño ni en evitarlo ni, posteriormente en resolverlo.

También se habla de la implicación de uno de los miembros de su escolta, José María Pastor al que alguno de los implicados acusó de haber financiado el magnicidio.


Del 27 al 30 de diciembre, los tres días  en los que gobernó Serrano.

27 de diciembre de 1870. 
A las horas del atentado, el general Serrano, regente de España, nombra al vicealmirante Juan Bautista Topete ministro del Estado y, de forma interina, presidente del Consejo de Ministros y del Ministerio de la Guerra. El decreto no se publica en la Gaceta hasta el 29. También se nombra a Adelardo López de Ayala ministro de Ultramar.

28 de diciembre:
 A pesar del nombramiento, Serrano comunica que el presidente del Consejo de Ministros, Juan Prim , sólo ha sido «ligeramente herido al salir del Congreso en la tarde de ayer por disparos contra su coche en la calle del Turco» y que «se ha extraído el proyectil [en singular] sin accidente alguno… ni complicación». Topete explica en las Cortes cómo Serrano le ofreció la presidencia delante del «cuerpo ensangrentado de Prim » y expresa su deseo de traer a Amadeo de Saboya al trono, a pesar de su oposición tan sólo cinco días antes.

29 de diciembre: 
Se informa que el día anterior «se levantó el apósito que se había aplicado al presidente sin haber tenido lugar los accidentes que suelen presentarse en esta clase de heridas tan sujetas a complicaciones. El estado del enfermo no puede ser más halagüeño».

30 de diciembre:
Por la mañana se apunta por primera vez a la fiebre y a la existencia de varias heridas, sin que se califique de grave. Amadeo desembarca en Cartagena a las 14.30 donde le recibe el almirante Topete. Esa noche se comunica que Prim ha muerto. El parte oficial habla ya de seis disparos, y concluye que la muerte se debe a una fiebre producida por «los grandes destrozos causados por las balas en codo, muñeca y hombro del lado izquierdo» que desembocan en una «intensa congestión cerebral que le produjo la muerte a las ocho y cuarenta y cinco minutos».

 Fuente: Diario Oficial del Estado




La Comisión Prim de Investigación, ha realizado un estudio forense del cuerpo embalsamado, que se conserva en Reus, para esclarecer las causas de su controvertida muerte, comunicada oficialmente precisamente el mismo día que el nuevo rey Amadeo Saboya, la apuesta del propio Prim, llegaba a España para convertirse en el monarca de los españoles.
Los expertos de la Universidad Camilo José Cela, al frente de los cuales se encuentra la médico forense María del Mar Robledo, certifican que las heridas que sufrió eran mucho más graves de lo que se dijo entonces: “los impactos del hombro izquierdo como destaca el “informe de autopsia” del sumario 306/1870 resultarían mortal ut plurimum, esto es mortal de necesidad,  y no el incorrecto “ut plurimunt” como se ha venido difundiendo” y que era “prácticamente imposible” que aguantara con vida durante esos días, si bien,  afirman asimismo que una serie de marcas y laceraciones en el cuello evidencian que pudo ser estrangulado  en su lecho de muerte. 



La aparente contradicción de ambas afirmaciones, ya que si las heridas fueron mortales no habría hecho falta que los supuestos asesinos le estrangularan, mientras que si éstas no lo eran, como mantuvo la versión oficial que trasladó al país el general Francisco Serrano, habría sido más lógico que sus adversarios sí trataran de rematarle, se explica en el informe porque los surcos en el cuello “encajan en una necesidad de los asesinos de Prim de no permitir la recuperación del mismo, del que asustaban tanto su fortaleza física como su fortuna de salir indemne” al mismo tiempo que se esgrime que “contrariamente a lo que se ha aceptado hasta ahora, fueron de gravedad” y  que es “prácticamente imposible que se produjera la supervivencia de los tres días oficiales”.




Quedan algunas dudas sobre la posible conspiración:

¿En qué beneficiaba que Prim viviese esos tres días? Según la lógica de los hechos, los supuestos conspiradores, es decir el general Francisco Serrano, entonces Regente del Reino y el almirante Juan Bautista Topete ministro de Ultramar y de Guerra, habrían querido que Prim muriese antes de que Amadeo de Saboya llegara a España, puesto que se habían opuesto a su entronización. Sin embargo, la explicación que esgrimen los historiadores que defienden la teoría de que ambos lo mantuvieron con vida de forma ficticia fue precisamente para que nadie sospechara de ellos, ni de su lealtad,  recibir con los brazos abiertos al futuro rey y minar su autoridad desde dentro. 
Casi ciento cincuenta años después son muchas las dudas que aún envuelven a esta episodio de la historia de España, peroi lo que queda claro es que el rumbo político establecido cambió aquel gélido 27 de diciembre. 



sábado, 9 de noviembre de 2013

9 DE NOVIEMBRE DE 1989: CAÍDA DEL MURO DE BERLÍN. Una fecha para la historia.

Apertura y caída del muro

Noche del 9 de noviembre de 1989. Berlín

DOCUMENTAL: La caída del Muro de Berlín

En la noche del 9 de noviembre de 1989, poco antes de las 19.00 horas Günter Schabowski, Secretario del Comité Central, anunciaba de forma inesperada al final de una conferencia de prensa que entraba en vigor una nueva reglamentación de salida del país para los ciudadanos de la RDA.

En respuesta a las persistentes demandas de la población, la dirección del partido SED había publicado el 6 de noviembre, un proyecto de ley sobre entradas y salidas del territorio del que, primeramente, sólo debían entrar en vigor las disposiciones referentes a las salidas sin derecho a regresar. De esta forma, se quería frenar sobre todo el continuado éxodo masivo hacia la República Checa. Bajo la presión de los acontecimientos, sobre todo las manifestaciones en Leipzig y Berlín, que dieron a entender claramente que la población no se daba por satisfecha con estas nuevas regulaciones, el texto fue revisado durante la mañana del 9 de noviembre y se añadió una reglamentación de visitas. En el futuro, se extendería sin condiciones especiales y sin tiempo de espera una visa para viajes privados con derecho a regresar.

Durante la conferencia de prensa Schabowski anunció antes de tiempo la entrada en vigor de la nueva regulación. Debido a fallos en la comunicación explicó a los periodistas sorprendidos que se podían solicitar viajes privados al extranjero “sin necesidad de presentar condiciones especiales, motivos de viaje específicos o lazos familiares”. Dijo que los permisos serían concedidos a corto plazo y afirmó que, según le constaba, esta regulación entraba en vigor “de inmediato, sin demora”.

Después de que las noticias del primer canal público de la televisión alemana, ARD, hubiesen difundido, a las 20:00 horas, la declaración de Schabowski como la noticia más importante del día bajo el título "LA RDA abre sus fronteras", cada vez más berlineses del Este empezaron a amontonarse frente a los pasos fronterizos hacia Berlín Occidental para hacer uso inmediato de su nuevo derecho. Para los guardias fronterizos, que no estaban informados, la situación era, inicialmente, muy poco clara.

Para aliviar la creciente presión de las masas, los guardias del paso fronterizo de Bornholmer Straße dejaron pasar a los primeros ciudadanos de la RDA hacia Berlín Occidental a partir de las 21:20. Sin embargo, el responsable del servicio de control de pasaportes ordenó sellar y con ello invalidar los pasaportes, privándoles así de su nacionalidad, sin ellos saberlo. No obstante, alrededor de las 23:30 la conglomeración de gente, fue tan grande que el responsable del servicio de control, aún sin haber recibido todavía órdenes oficiales, abrió finalmente la barrera. Alrededor de 20.000 personas pudieron pasar en las siguientes horas el puente Bösebrücke sin pasar por control alguno. El resto de los pasos fronterizos de la ciudad fueron abiertos en el transcurso de la noche. A raíz de la revolución pacífica en la RDA y los cambios políticos de los estados de Europa del Este, había caído aquella noche el Muro de Berlín.

También durante los días siguientes se prescindió de cualquier formalidad en los pasos fronterizos. La ciudad entera vivía momentos de gran alegría, en la famosa avenida Kurfürstendamm reinó durante varios días un ambiente de fiesta popular y muchos restaurantes repartieron bebidas gratuitamente entre los visitantes. Después de 28 años, el Muro de Berlín había perdido su poder terrorífico.

Durante los días siguientes, se abrieron cada vez más los pasos entre las dos mitades de la ciudad, el 22 de diciembre también el de la Puerta de Brandeburgo. La demolición del Muro que pasaba por el centro de la ciudad se llevó a cabo entre julio y noviembre de 1990. La caída del Muro se considera el fin de la Guerra Fría.








miércoles, 11 de septiembre de 2013

CHILE, 11 DE SEPTIEMBRE DE 1973: EL GOLPE DE ESTADO MILITAR ACABA CON EL GOBIERNO DE SALVADOR ALLENDE

En el día de hoy, 11 de septiembre de 2013, se cumplen 40 años del golpe de Estado por parte de las Fuerzas Armadas de Chile junto a los Carabineros y encabezado por Augusto Pinochet, que acabó con el legítimo gobierno del socialista Salvador Allende en Chile. 
El presidente Allende llegó a la presidencia chilena el 4 de septiembre de 1970 con el 36,3 % de los votos e inmediatamente comenzó la puesta en práctica de una serie de reformas destinadas a la mejora económica y social del país:
1) Nacionalización de la minería del cobre y la banca: En los años setenta, el cobre representaba tres cuartas partes del total de las exportaciones del país. Cuando Allende llega al poder, el Estado posee el 51% de las principales minas de cobre. El resto pertenece a compañías estadounidenses, en particular Anaconda Copper Company, controlada por las poderosas familias Rothchild y Rockefeller. En Julio de 1971 el gobierno de Allende, con el apoyo unánime del parlamento chileno, nacionaliza por completo la minería del cobre.
Allende nacionalizó otras 91 industrias básicas durante su primer año en la Presidencia, entre ellas la banca.

2) Reforma agraria: La mayor parte del terreno cultivable de Chile eran latifundios en manos de un puñado de familias. El gobierno de Allende promulgó una reforma agraria que prohibía la posesión de más de 80 hectáreas por persona. En 18 meses todos los latifundios desparecieron. Además se instauró una asistencia técnica gratuita al campesinado y se establecieron planes de crédito para las nuevas cooperativas.

3) Reformas sanitarias, educativas y sociales.
- Gratuidad de la universidad. El número de estudiantes universitarios creció un 89% entre 1970 y 1973. Sistema de becas para los niños de descendencia indígena (fundamentalmente mapuches) que habían sido discriminados durante décadas.
- El Programa de Suplementos Alimenticios fue extendido a todos los niños en escuelas primarias y a todas las mujeres embarazadas.
- Aumento de las pensiones mínimas al doble de la inflación.
- Instauración de un sistema de centros de salud en barrios obreros con al menos 1 centro de salud por cada 40.000 habitantes.

La posibilidad de ejecutar un golpe de Estado contra el gobierno de Allende fue incluso anterior a su elección. El gobierno de Estados Unidos, dirigido por Richard Nixon y su secretario de Estado Henry Kissinger, influyeron decisivamente en grupos opositores a Allende, financiando y apoyando activamente la realización de un golpe de Estado. Dentro de estas acciones se encuentran el asesinato del general René Schneider y el llamado el Tanquetazo, una sublevación militar que aconteció en julio de 1973. A mediados del año 1973, tras ésta sublevación grupos pertenecientes a la Armada de Chile planean derrocar al gobierno, al que posteriormente se suman los altos mandos de la Fuerza Aérea y grupos dentro de Carabineros. Días antes de la fecha planificada para la acción militar, se sumó Augusto Pinochet, comandante en jefe del Ejército. En la mañana del 11 de septiembre, las cúpulas de las Fuerzas Armadas y de Orden lograron controlar gran parte del país y exigieron la renuncia inmediata de Salvador Allende, quien se encontraba en el Palacio de La Moneda. Tras el bombardeo de la sede presidencial, Allende se negó a entregarse y posteriormente se suicidó; la resistencia en el Palacio fue neutralizada.



El golpe de Estado marcó el fin del gobierno de la Unidad Popular, que sería seguida por el establecimiento de una junta militar liderada por Pinochet. Chile,  en una dictadura militar que se extendió hasta 1990 . Durante este período, fueron cometidas sistemáticas violaciones de los derechos humanos, se limitó la libertad de expresión, se suprimieron los partidos políticos y el Congreso Nacional fue disuelto.


miércoles, 28 de agosto de 2013

"I HAVE A DREAM" (Martin Luther King, 1963). 50 aniversario de sus discurso



Martin Luther King (1929-1968) fue un pastor estadounidense de la iglesia bautista, que se caracterizó por su incesante labor en EEUU en defensa de los derechos civiles para los afroamericanos, y que participó incesantemente como activista en numerosas propuestas contra la Guerra de Vietnam y la situación de los más desfavorecidos. Es recordado como uno de los líderes y héroes, más importantes de la historia estadounidense en la lucha de la no violencia. 

En este día se cumple el 50 aniversario de su famoso discurso: "I have a dream", pronunciado el 28 de agosto de 1963 delante del monumento a Abraham Lincoln en Washington, DC, durante una histórica manifestación de más de 200,000 en pro de los derechos civiles para los negros en los EE.UU.



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Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que será ante la historia la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestro país.
Hace cien años, un gran estadounidense, cuya simbólica sombra nos cobija hoy, firmó la Proclama de la emancipación. Este trascendental decreto significó como un gran rayo de luz y de esperanza para millones de esclavos negros, chamuscados en las llamas de una marchita injusticia. Llegó como un precioso amanecer al final de una larga noche de cautiverio. Pero, cien años después, el negro aún no es libre; cien años después, la vida del negro es aún tristemente lacerada por las esposas de la segregación y las cadenas de la discriminación; cien años después, el negro vive en una isla solitaria en medio de un inmenso océano de prosperidad material; cien años después, el negro todavía languidece en las esquinas de la sociedad estadounidense y se encuentra desterrado en su propia tierra.
Por eso, hoy hemos venido aquí a dramatizar una condición vergonzosa. En cierto sentido, hemos venido a la capital de nuestro país, a cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y de la Declaración de Independencia, firmaron un pagaré del que todo estadounidense habría de ser heredero. Este documento era la promesa de que a todos los hombres, les serían garantizados los inalienables derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.
Es obvio hoy en día, que Estados Unidos ha incumplido ese pagaré en lo que concierne a sus ciudadanos negros. En lugar de honrar esta sagrada obligación, Estados Unidos ha dado a los negros un cheque sin fondos; un cheque que ha sido devuelto con el sello de "fondos insuficientes". Pero nos rehusamos a creer que el Banco de la Justicia haya quebrado. Rehusamos creer que no haya suficientes fondos en las grandes bóvedas de la oportunidad de este país. Por eso hemos venido a cobrar este cheque; el cheque que nos colmará de las riquezas de la libertad y de la seguridad de justicia.
También hemos venido a este lugar sagrado, para recordar a Estados Unidos de América la urgencia impetuosa del ahora. Este no es el momento de tener el lujo de enfriarse o de tomar tranquilizantes de gradualismo. Ahora es el momento de hacer realidad las promesas de democracia. Ahora es el momento de salir del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el camino soleado de la justicia racial. Ahora es el momento de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios. Ahora es el momento de sacar a nuestro país de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la roca sólida de la hermandad.
Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del momento y no darle la importancia a la decisión de los negros. Este verano, ardiente por el legítimo descontento de los negros, no pasará hasta que no haya un otoño vigorizante de libertad e igualdad.
1963 no es un fin, sino el principio. Y quienes tenían la esperanza de que los negros necesitaban desahogarse y ya se sentirá contentos, tendrán un rudo despertar si el país retorna a lo mismo de siempre. No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que a los negros se les garanticen sus derechos de ciudadanía. Los remolinos de la rebelión continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que surja el esplendoroso día de la justicia. Pero hay algo que debo decir a mi gente que aguarda en el cálido umbral que conduce al palacio de la justicia. Debemos evitar cometer actos injustos en el proceso de obtener el lugar que por derecho nos corresponde. No busquemos satisfacer nuestra sed de libertad bebiendo de la copa de la amargura y el odio. Debemos conducir para siempre nuestra lucha por el camino elevado de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas donde se encuentre la fuerza física con la fuerza del alma. La maravillosa nueva militancia que ha envuelto a la comunidad negra, no debe conducirnos a la desconfianza de toda la gente blanca, porque muchos de nuestros hermanos blancos, como lo evidencia su presencia aquí hoy, han llegado a comprender que su destino está unido al nuestro y su libertad está inextricablemente ligada a la nuestra. No podemos caminar solos. Y al hablar, debemos hacer la promesa de marchar siempre hacia adelante. No podemos volver atrás.
Hay quienes preguntan a los partidarios de los derechos civiles, "¿Cuándo quedarán satisfechos?"
Nunca podremos quedar satisfechos mientras nuestros cuerpos, fatigados de tanto viajar, no puedan alojarse en los moteles de las carreteras y en los hoteles de las ciudades. No podremos quedar satisfechos, mientras los negros sólo podamos trasladarnos de un gueto pequeño a un gueto más grande. Nunca podremos quedar satisfechos, mientras un negro de Misisipí no pueda votar y un negro de Nueva York considere que no hay por qué votar. No, no; no estamos satisfechos y no quedaremos satisfechos hasta que "la justicia ruede como el agua y la rectitud como una poderosa corriente".
Sé que algunos de ustedes han venido hasta aquí debido a grandes pruebas y tribulaciones. Algunos han llegado recién salidos de angostas celdas. Algunos de ustedes han llegado de sitios donde en su búsqueda de la libertad, han sido golpeados por las tormentas de la persecución y derribados por los vientos de la brutalidad policíaca. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen trabajando con la convicción de que el sufrimiento que no es merecido, es emancipador.
Regresen a Misisipí, regresen a Alabama, regresen a Georgia, regresen a Louisiana, regresen a los barrios bajos y a los guetos de nuestras ciudades del Norte, sabiendo que de alguna manera esta situación puede y será cambiada. No nos revolquemos en el valle de la desesperanza.
Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades del momento, yo aún tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el sueño "americano".
Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: "Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales".
Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad.
Sueño que un día, incluso el estado de Misisipí, un estado que se sofoca con el calor de la injusticia y de la opresión, se convertirá en un oasis de libertad y justicia.
Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad.
¡Hoy tengo un sueño!
Sueño que un día, el estado de Alabama cuyo gobernador escupe frases de interposición entre las razas y anulación de los negros, se convierta en un sitio donde los niños y niñas negras, puedan unir sus manos con las de los niños y niñas blancas y caminar unidos, como hermanos y hermanas.
¡Hoy tengo un sueño!
Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano.
Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la cual regreso al Sur. Con esta fe podremos esculpir de la montaña de la desesperanza una piedra de esperanza. Con esta fe podremos trasformar el sonido discordante de nuestra nación, en una hermosa sinfonía de fraternidad. Con esta fe podremos trabajar juntos, rezar juntos, luchar juntos, ir a la cárcel juntos, defender la libertad juntos, sabiendo que algún día seremos libres.
Ese será el día cuando todos los hijos de Dios podrán cantar el himno con un nuevo significado, "Mi país es tuyo. Dulce tierra de libertad, a tí te canto. Tierra de libertad donde mis antesecores murieron, tierra orgullo de los peregrinos, de cada costado de la montaña, que repique la libertad". Y si Estados Unidos ha de ser grande, esto tendrá que hacerse realidad.
Por eso, ¡que repique la libertad desde la cúspide de los montes prodigiosos de Nueva Hampshire! ¡Que repique la libertad desde las poderosas montañas de Nueva York! ¡Que repique la libertad desde las alturas de las Alleghenies de Pensilvania! ¡Que repique la libertad desde las Rocosas cubiertas de nieve en Colorado! ¡Que repique la libertad desde las sinuosas pendientes de California! Pero no sólo eso: ! ¡Que repique la libertad desde la Montaña de Piedra de Georgia! ¡Que repique la libertad desde la Montaña Lookout de Tennesse! ¡Que repique la libertad desde cada pequeña colina y montaña de Misisipí! "De cada costado de la montaña, que repique la libertad".

Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: "¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!"